jueves, 10 de octubre de 2024
Dia Mundial de la Salud Mental
Hoy se celebra el día Mundial de la Salud Mental, debería de ser un gran acontecimiento, para celebrar la preocupación por la salud mental de las personas. Pero en mi opinión, es un día decepcionante. El mundo en el que vivimos, no es un sitio agradable para padecer una enfermedad mental o enfermar de los nervios. La agresividad, el estrés, la manipulación, el maltrato y el abuso psicológico están a la orden del día. A la vista de todo aquel que tenga interés en concienciarse sobre el tema. La hipocresía de una sociedad adormecida e hipócrita, que solo busca su interés, utilidad, provecho y egoísmo más radical. No es una buena sociedad para el enfermo mental. Tampoco es solución empastillar a los enfermos con medicinas psicotrópicas, que alteran el estado mental y la mentalidad de los enfermos. Que los incapacitan para llevar una vida aceptable, por todos los efectos secundarios que conllevan. Se trata de convertir esta sociedad en la que vivimos en algo más humana y razonable para vivir y convivir en la enfermedad mental. Pero soy bastante escéptico al respecto. Posiblemente nada va a cambiar, quizás mejorar algo, pero muy poco. Muchos pensaran que estas mis palabras están escritas por alguien que no conoce el tema. Es la solución que muchas personas le dan cuando leen escritos de este tipo. Simplemente prefieren su hipocresía y sus vidas hipocritas a querer darse cuenta o tener conciencia del problema. No estas mis palabras no son de alguien que desconoce el tema. Son palabras de un enfermo mental, que lleva una gran parte de su vida conviviendo con su enfermedad mental. Batallando contra sus estragos y virulencias, intentando cuidarse a sí mismo y en alguna ocasiones como me ha ocurrido en el pasado pidiendo ayuda a gritos. Una de las certezas que en estos largos años de batalla contra la enfermedad he descubierto, que el enfermo mental debe cuidarse y estar alerta para cuidarse, ante cualquier síntoma de inicio o empeoramiento de la enfermedad que padece. Pero la sociedad no se lo pone fácil, en mi caso llevo muchos años reivindicando que soy objeto de Acoso, Abuso y Maltrato Psicológico, casi más de veinticinco años. Lo he reivindicado siempre que he podido y puedo con toda la claridad del mundo. Bien es verdad que mi enfermedad dificulta el que me crean. Pero en mi opinión un enfermo mental, puede estar lo bastante lúcido para denunciar situaciones que le exceden, pero que son ciertas. El Maltrato Psicológico es muy difícil de probar, pero no imposible, es necesaria mucha energía y coraje para denunciar y demostrar que no eres un loco de atar y que es una realidad lo que denuncias. Pues bien los ciudadanos, los verdugos acosadores, sabiendo todo esto siguen maltratando a la víctima e incluso amenazando. Sabiendo ellos que son unos verdugos maltratadores. Hoy en día, las personas pueden ser muy ignorantes, pero no hasta el extremo de no saber ciertas normas que incluyen a todos los ciudadanos como son los valores esenciales de dignidad y respeto para la convivencia.. Hace bien poco fui objeto de esos vergudos maltratadores, que en su soberbia y frialdad se erigen en justicieros queriendo tener razón. Te provocan y si les respondes, no solo se ofenden sino que te tratan con crueldad y sadismo. Mi desprecio más radical por todos esos verdugos maltratadores que a sabiendas maltratan con ensañamiento. Por todas estas razones pienso que no son buenos tiempo para la salud mental. Ahora bien, me alegro con toda mi alma del Día de la Salud Mental, muchas gracias por acordarse de todos nosotros, que tenemos que batallar con nuestra enfermedad y con nosotros mismos todos los días.
martes, 27 de agosto de 2024
Personas reactivas.
Las personas reactivas, no saben dar tiempo al tiempo, reaccionan de manera primaria e impulsiva y su conducta no está en función de sus propias decisiones, sino de las circunstancia, los acontecimientos externos y los demás, que son quienes les controlan.
Algo muy característico de las personas reactivas es que se preocupan por todo y tienen dificultad para ocuparse de algo con serenidad, atención y calma. Fácilmente se descargan de su energía positiva y hacen lo mismo con los demás. Su círculo de preocupaciones es muy superior al círculo de influencia, porque son habituales y dominantes las angustias, las tensiones, las frustraciones, los agobios, las emociones y los pensamientos negativos.
En las personas reactivas, que son inmaduras y derrotistas, su diálogo interno es siempre negativo y fácilmente atraen hacia sí desgracias, desdichas e infelicidad. Tienen dificultades para elegir y tomar decisiones.
Las personas reactivas viven de fuera hacia dentro ( con poco contenido interior), no se sienten dueñas de sí mismas y de su propio destino. Construyen su vida personal, familiar y social dependiendo de las opiniones y la conducta de los demás. Permiten que los defectos, capricho y veleidades de los demás decidan por ellas y controlen sus vidas. Autor: Bernabe Tierno, titulo: Los pilares de la felicidad.
domingo, 14 de julio de 2024
Pobreza y desarrollo.
Llamo a la puerta de la dirección que me han dado y me recibe Mónica. Le cuesta un rato llegar hasta la puerta, pero me saluda amablemente: “Me había olvidado que venias” me dice. La mujer de 39 años lleva un vestido de playa verde y amarillo que hace que la generosa piel morena de su pecho, sus brazos y sus hombros le rebose por encima del elástico. Lleva el pelo negro rizado y brillante. Y cuando sonríe le brilla un diente de oro.
La puerta de entrada se abre directamente al salón, un espacio pequeño y cuadrado de paredes desnudas y suelo vinilico. La habitación esta poco iluminada- las persianas están echadas aunque fuera luce un sol esplendido- y las únicas piezas de mobiliario que hay son un sofá y una butaca en azul ya descolorido, una mesita baja y un televisor. Pese a que en la mesa hay un cenicero, se ven varias colillas esparcidas por el suelo. Mónica me indica que me siente en el sofá y enciende distraída la tele cuando nos sentamos a hablar.
Me cuenta que no llego a acabar la educación secundaria y que ahora trabaja en la cafetería de una escuela. Hace una mueca: “Gano 700 dólares al mes”- me dice ¡Al mes! También es madre soltera de Takisha, que justo acaba de llegar del colegio, vestida con una camiseta roja y unas mallas negras y con una diadema roja en el pelo, que lleva largo y trenzado. La adolescente es alta, pero con sobrepeso y un poco torpona. Cuando se lo manda su madre, se siente frente a nosotros, sin dejar de toquetear los botones de su móvil.
Una de las mayores preocupaciones de Mónica es que su este segura, me dice: “No la deja ir a ninguna parte”, Takisha tiene solo 13 años, pero ya hay otras chicas de su que fuman, beben y tienen relaciones sexuales. Mónica recuerda sus días de adolescente, como la noche en que una amiga intima la invito a salir por ahí. No se fiaba de la otra chica que iba a salir con ellas, así que dijo que no salía. “Al día siguiente me entere de que la encerraron por un atraco. Le echaron aceite caliente a un pobre anciano y le robaron- me cuenta-. ¡Imagínate si hubiese ido yo en el coche! Una mala decisión que puede cambiar tu vida para siempre”. De momento no obstante, Takisha no se ha metido en líos y saca buenas notas en la escuela (en determinado momento de la conversación, hasta suelta una cita en latín) y me dice que de mayor le gustaría ser pediatra.
Es evidente que tienen una relación íntima, se provocan cariñosamente y Takisha busca con una mirada tímida la aprobación de su madre antes de hablar, por ejemplo cuando le pregunto que en su tiempo libre. No hay mucho que hacer en Miledgeville, por lo visto. “Me gusta estar conectada con mi teléfono-me dice-. Me gusta comer”. La respuesta de Mónica es parecida. Los placeres de su vida son la tele- ve sobre todo programas de entrevistas y documentales sobre historias reales; por ejemplo, el de una adolescente que se suicido ahorcándose después de que la acosasen por internet”- y la comida. Takisha comería alimentos sanos si pudiese, dice Mónica, como gachas de avena, yogur o ensalada. “Pero yo no como esas cosas, así que no las compro”.
En lugar de eso le chiflan las alas de pollo y otras cosas fritas.”Vivimos en la pobreza-dice—Así que me vuelco en la comida. Es lo que me llena. Lo odio, pero como para ahogar mi estrés y mis problemas”.
La idea de abordar el problema de la desigualdad social no es que sea ninguna novedad, pero es cierto que la enorme magnitud de los problemas de salud causados por el estrés y la pobreza y el descubrimiento de que las circunstancias en las que nos criamos determinan par toda la vida el riesgo de sufrir enfermedades. Constituye hoy un argumento más potente que nunca para que los gobierno actúen.
Del libro título: “Cúrate”
Autor. Jo Marchant
martes, 11 de junio de 2024
Carta Piel Roja Seattle 1819
En 1819 el piel roja Seatle envió una carta abierta – verdadero libro blanco de la ecología, escrito antes de que la ecología existiera- a James Monroe presidente de Estados Unidos.
“El gran jefe de Washington ha mandado hacernos saber que quiere comprar las tierras junto con palabras de buena voluntad. Mucho agradecemos este detalle porque bien conocemos la poca falta que le hace nuestra amistad. Queremos considerar el ofrecimiento porque bien sabemos que, si no lo hiciéramos pueden venir los rostros pálidos a arrebatarnos las tierras con armas de fuego.
Pero ¿cómo podéis comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esta idea nos resulta extraña. Ni el frescor del aire ni el brillo del agua son nuestros. ¿Cómo podrían comprarse? Tenéis que saber que cada trozo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. La hoja verde, la arena de la playa, la niebla del bosque, el amanecer entre los árboles, los pardos insectos… son experiencias sagradas y recuerdos de mi pueblo. Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra cuando comienzan el viaje a través de las estrellas. Nuestros muertos nunca se alejan de la tierra, que es la madre. Somos una parte de ella y la flor perfumada, el ciervo, el caballo y el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre; todos pertenecen a la misma familia. Por eso cuando el gran jefe de Washington nos dice que quiere comprar las tierras, añade que nos reservara un lugar en el que podamos vivir confortablemente, entre ellos. Él se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestra tierra. No es fácil ya que esta tierra es sagrada para nosotros. Lo que pide es demasiado.
El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino que también representa la sangre de nuestros antepasados. Si os vendiéramos, tendríais que recordar que son sagrados y enseñarlo así a vuestros hijos… También los ríos son nuestros hermanos porque nos liberan de la sed, arrastran nuestras canoas y nos procuran peces y cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y recuerdos de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre que mi padre. Si, gran jefe de Washington.
Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y del alimento de nuestros hijos. Si les vendemos nuestra tierra, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también los suyos. Y por lo tanto deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un hermano.
Por supuesto que sabemos que el hombre blanco no entiende nuestra manera de ser. Tanto le da un trozo de tierra que otro, porque es como un extraño que llega de noche a sacar de la tierra todo lo que necesita. No la ve como hermana sino como enemiga. Cuando ya la ha hecho suya la desprecia y sigue caminando hacia adelante, dejando atrás la tumba de sus padres. Le secuestra la vida a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devora la tierra dejando atrás solo un desierto.
No lo puedo entender. Nosotros somos de una manera de ser muy diferente. Vuestras ciudades hieren los ojos del hombre de piel roja. Quizá sea porque somos salvajes y no podernos comprender. No hay solo sitio tranquilo en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír durante la primavera el despliegue de las hojas o el rumor de las alas de un insecto. Quizás es que es un insulto para el oído. Y yo me pregunto: ¿Qué clase de vida tiene el hombre que no puede escuchar el grito solitario de la garza o la discusión nocturna de las ranas en torno a la balsa? Soy piel roja y no lo puedo entender. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.
El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento: la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parce consciente del aire que respira. Como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si le vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde incluso el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.
Cuando el ultimo piel roja haya desaparecido de esa tierra, cuando su sombra no sea más que un recuerdo, como el de una nueve que pasa por la pradera, estas riberas y estos bosques todavía estarán poblados por el espiritu de mi pueblo. Porque nosotros amamos este país como ama el niño los latidos del corazón de su madre.
Si decidiese aceptar vuestra oferta, tendré que poneros una condición: que el hombre blanco considere a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida.
He visto millares de búfalos pudriendose abandonados en las praderas, muertos a tiros, por el hombre blanco desde un tren en marcha. Son n salvaje y no comprendo como una maquina humeante puede importar más que el búfalo, al que nosotros matamos solo para sobrevivir.
¿Qué puede ser del hombre sin los animales? Si todos los animales desapareciesen, el hombre moriría en una gran soledad. Todo lo que les pase a los animales muy pronto le sucederá también al hombre. Todas las cosas están ligadas.
Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla.
Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurre a la tierra, le ocurrirá a los de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo se escupen a sí mismos.
De una cosa estamos seguros: la tierra no pertenece al hombre, es el hombre el que pertenece a la tierra. Todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado.
Todo lo que le ocurre a la tierra les ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida, él es solo un hijo. Lo que hace con la trama de la vida, se lo hace a sí mismo. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos.
Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar que ahora él les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan. Pero no es así. Él es Dios de los hombres y su compasión se reparte por igual entra el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para Él y ese daño provocaría la ira del creador.
También los blancos se extinguirán, quizás antes que las demás tribus. El hombre no ha tejido la red de la vida, pues solo es uno de sus hijos y esta tentando a la desgracia si osa romper esa red. Estamos bien seguros: todas las cosas están ligadas como la sangre de una misma familia. Si ensuciáis vuestro lecho, cualquier noche moriréis sofocados por vuestros propios excrementos.
Pero ustedes caminaran hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios, que les trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Este designio es un misterio para nosotros, pues no entendemos por que se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el pasaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Donde está el bosque espeso? Desaparecio. ¿Donde está el Águila? Desapareció…
Así se acaba la vida y solo nos queda la supervivencia.
Carta del Piel Roja Seattle en 1819, al presidente de los Estados Unidos James Monroe.
Del libro: El sendero de la mano izquierda
Autor: Femando Sánchez Drago.
viernes, 17 de mayo de 2024
Aceptar el sufrimiento. (Dedicado a todos aquellos que sufrieron el embate de ETA, en el Pais Vasco)
Hace algunos años Thích Nhất Hạnh ofreció un retiro para veteranos de la guerra de Vietnam. Muchos albergaban secretos y un terrible sufrimiento que nunca habían sido capaces de compartir con nadie y respecto al cual no encontraban alivio alguno. Nos sentamos en círculo, en actitud de escucha, y dejamos que cada veterano hablara de su sufrimiento. Con algunos de ellos, nos limitamos a sentarnos en silencio un largo rato antes de que fueran capaces de abrir su corazón y compartirlo con nosotros. Un veterano nos dijo que durante la guerra un día su unidad ataco a los guerrilleros. Los vencieron y llevaron a los heridos del Vietcong a su campamento como prisioneros. En su helicóptero transportaron a una guerrillera seriamente herida. Aferraba su hamaca. Los guerrilleros que Vivian en la jungla dormían en hamacas y llevaban consigo sus escasas pertenencias. Ella miraba el veterano de guerra con ira y odio. En su mirada atormentada, él sentía que lo acusaba. Antes de llegar a la base, la guerrillera murió en el helicóptero, sin dejar de mirarlo con dureza y frialdad. El veterano de guerra conservo la hamaca todos esos años y la trajo consigo al retiro.
En el retiro ofrecíamos enseñanzas para acoger nuestro sufrimiento y sostener con ternura nuestras emociones dolorosas. Todos nos entrenamos en el paseo y la respiración consciente, desarrollando nuestra calma y concentración. El vetarnos empezó a comprender que aunque se habían perpetrado actos terriblse durante la guerra, ahora podía realizar actos muy positivos y curativos para sanar las heridas del pasado.En el ultimo día de retiro oramos ante una hoguera para ayudar a los veteranos a liberarse del sufrimiento que arrastraban desde la guerra. Practicamos paseos de meditativos alrededor de la hoguera y animamos a cada veterano a arrojar al fuego aquellos objetos o símbolos que representaran su sufrimiento. El hombre permaneció largo tiempo junto al fuero, apretando fuertemente la hamaca contra su pecho. Se negó a echarla al fuego.
Una de las asistentes zen dijo al hombre: “Arroja la hamaca al fuego”. Pero él se negó. Estaba apegado a su sufrimiento. Thich se acerco a él y amablemente le animo a soltarlo con estas palabras: “Ahora eres una nueva persona y la compasión ha nacido en ti. No sigas apegándote a tu viejo sufrimiento, a tu culpa. Dame la hamaca”. Por último el hombre se la entrego a Tich. La asistenta zen y Tich la depositaron entre las llamas. Y tuvo lugar una gran transformación en el veterano. Se sintió mucho mejor, se sentía ligero y libre del peso que llevaba consigo, de la culpa y del dolor que había llevado con él y al que se había aferrado durante tantos años. Un texto un tanto libre de una historia zen contada por ese gran maestro zen llamado THich Nhat Hanh.
martes, 16 de enero de 2024
Manipulación
Manipulación
Manipulación es cuando alguien te culpa por tu reacción a su falta de respeto.
Manipulación es cuando alguien te culpa por tu reacción: “A su falta de respeto”.
Es decir te provocan, te maltratan o abusan de ti. Provocándote un trauma emocional. Después te quejas de ese abuso, maltrato o provocación y luego eres el malo por haberte quejado, de forma desproporcionada segun ellos, por ese abuso, maltrato o provocación.
Eso es manipulación
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