Los argumentos para demostrar la violencia psicológica, son
de vital importancia para la víctima. Pero muchas víctimas, no son conscientes,
de que sufren una violencia psicológica. Máxime cuando esta es taimada.
Normalmente cuando se emplea la Violencia psicológica contra las personas, el
autor o los autores, suelen ser bastante astutos. Intentan ocultar, suprimir y
no dejar ninguna huella que los delate. Así por ejemplo ante una provocación
sistemática, si reaccionas de forma airada, tus acosadores, te mostraran tu
falta de adaptación ante las circunstancias. Si esta situación se repite,
normalmente es casi seguro que se repetirá. Si continuas con tu actitud, te
enfrentaran ante lo inapropiado de tus reacciones. Pues para el acosador o
acosadores, la provocación es esencial en su estrategia punitiva. Entonces te
llevaran al siguiente peldaño de su estrategia, mostrar a la víctima, como una
persona con graves carencias afectivas y emocionales. Por lo desproporcionado
de sus reacciones. El acosador u acosadores siempre tienen, una interpretación
que beneficie sus interese, en torno a la víctima.
En mi caso que estoy jubilado por enfermedad psicológica, es
decir soy, para la sociedad un enfermo
mental. Me sorprendo siempre cuando leo en los periódicos, por parte de los
políticos de turno, darse tono, en largos artículos, sobre la enfermedad mental.
Darse postín sobre la actitud de acogida que la sociedad debe tener en
referencia a los enfermos mentales. Artículos que hablan sobre dar cabida en la
social y en lo laboral al enfermo mental, de dar voz a las asociaciones de
afectados. Todos ellos argumentos para realzarse ellos como políticos. Que
luego quedan en nada, porque para los políticos y para la mayoría de la
sociedad el enfermo mental estorba. No está bien visto, principalmente para los
políticos porque estorba. Un enfermo mental por ejemplo obsesionado con la
política es un estorbo, para los
políticos... Pero como es muy difícil encontrar algún enfermo mental que esté
libre de obsesión alguna. Entonces los políticos, fieles a su mezquindad,
anulan al enfermo mental. Dicen que se preocupan por ellos, pero en el fondo,
les da lo mismo. Considero que no los atienden es solo postureo. Porque ellos
saben que enfermos mentales, hay de muchas clases y tipos, pero los políticos
en su mezquindad lo ocultan a la sociedad. Solo les interesa no ser molestados.
Así que estigmatizan al enfermo mental, para que no les moleste. Por ello se
valen de la propaganda mediática, para informar a la sociedad en torno a tomar
grandes medidas para la rehabilitación social, laboral y personal de los
enfermos mentales. Todas grandes mentiras y simulación manifiesta para consumo de
los ciudadanos. Al político el enfermo mental le estorba, diría que incluso a
la sociedad. Por ejemplo cuando denunciaba mi acoso por Violencia Psicológica
en la Piscinas Municipales de Villarreal (Castellón), para la mayoría de
usuarios de ese centro deportivo yo era un majadero que estaba loco de atar.
Mucho más para quienes ejercían directamente la violencia psicológica sobre mi
persona.
Toda esta argumentación viene porque perteneciendo al
colectivo de los enfermos mentales, de la sociedad. Leyendo artículos sobre la
inclusión en el trabajo y en la sociedad del enfermo mental. Habilitando para
ello, toda una serie de medidas y ayudas, tanto en asociaciones, como en
empresas para su inserción en la sociedad. Tengo que hacer constar que yo no he
recibido ninguna ayuda, laboral de ningún tipo. A todas las puertas que he
llamado, en torno a mi problema, siempre he recibido la misma respuesta al ser
un tema de índole militar, no nos compete a los medios sociales resolverlo. Es
un asunto estrictamente militar, su jubilación por enfermedad psicológica. Como
además en mi caso se añade que vengo siendo víctima durante muchos años de
Acoso Psicológico. Quiero con estas palabras expresar, que no me invento el
Acoso Psicológico, sobre mi persona. Que ese Acoso Psicológico existe, que los
datos y las pruebas están ahí. Este por ejemplo es uno de ellos. Por esto quiero dejar constancia, para los que
puedan negar, mis afirmaciones. Que en mi caso en lo laboral se me han cerrado
todas las puertas. No he encontrado absolutamente abierta ninguna. Es más las
que he encontrado abiertas en el entorno laboral han sido un infierno de acoso
y violencia psicológica. Quiero dejar constancia con este escrito, que en mi
caso la violencia psicológica, existe, Se me han cerrado todas las puertas y
ayudas laborales. Ahora eso para recibir ayuda laboral, no he sido bueno, pero
para ser tratado como un enfermo mental, para eso sí que sirvo. Esto está
ocurriendo en Villarreal (Castellón).



