
La ira puede proceder también de la frustración que aparece
cuando el maltratado se da cuenta de que por mucho que lo intentes el maltrato
no tiene vuelta atrás. Esto puede ocurrir cuando te encuentras con un amigo que
hace mucho tiempo que no veías, charlas entablas con conversaciones e incluso
una pequeña amistad, que se fortalece en el día a día, durante los años. Pues
bien cuando esta misma amistad de buenas a primeras, te envía un email, carta o
escrito o de palabra, que hay cosas en ti que no le gustan, diciéndote que así
sois los cobardes. Como se puede interpretar una actitud tan despiadada y
miserable. Porque te dice y te llama sin venir a cuento cobarde, con razones y excusas peregrinas. La mayoría de
los acosos psicológicos responden a estas actitudes tan mezquinas, aprovechan
cualquier pretexto para herirte emocionalmente. Es en estos momentos que es
posible que aparezca la ira, cuando la víctima se culpa a sí misma y se hace
responsable de unas críticas desproporcionadas y fuera de todo lugar. El miedo
y la culpa pueden impedir a la víctima darse cuenta de la maldad del
maltratador. Posibilitando que esa misma culpa se vuelva hacia sí mismo. La
imagen de este post es una metáfora de lo que busca el maltratador, busca que tú
mismo te culpabilices. El acoso psicologico en la mayoria de las ocasiones siempre se ejerce de forma muy sutil.
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